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Viernes, 20 Marzo 2020 18:29

Review de la película EL HOYO (The Platform), ya disponible en Netflix. Ganadora del Festival de Sitges 2019.

Escrito por  Publicado en Reviews películas 2019-2020

CINE EN CASA PARA LA CUARENTENA

“Hay tres clases de personas: los de arriba, los de abajo... y los que caen” ¿Dónde estás tú?”

PREMIO GOYA A LOS MEJORES EFECTOS ESPECIALES


EL HOYO está dirigida por Galdes Gaztelu-Urrutia, con guion de David Desola y Pedro Rivero.  Demoledora, desgarradora y brutal, son algunas palabras para definir este asfixiante filme. 

Goreng (Iván Massagué) acepta vivir en el hoyo durante 6 meses a cambio de que se le convalide un título, pero cuando se despierta dentro del nivel 48, no sabe lo que le espera. Como único compañero se encuentra con Trimagasi (Zorion Eguileor) un psicópata y asesino, quien le explica cómo funciona el lugar donde están encerrados. 

Cada mes se cambia de nivel de forma aleatoria, siendo anestesiados por un gas y con ello tendrán acceso a mayor o menor comida e incluso a nada. Goreng conocerá en otros niveles a personajes como Imoguiri, la oficial de admisión (Antonia Sanjuan),  Miharu (Alexandra Masangkay) quien de vez en cuando sube y baja en la plataforma, buscando a su hijo y Baharat (Emilio Buale), un apoyo importante para Goreng. 

Review de la película EL HOYO (The Platform) - CEC CINE

El Hoyo, o el centro vertical de autogestión, como lo llama Trimagasi, está compuesto de un número desconocido de niveles. Cada nivel tiene unas medidas reducidas, con dos camastros uno frente al otro. En el centro del techo y suelo, hay un gran hueco que comunica con los diferentes niveles, por donde baja una plataforma con los mejores manjares. La plataforma solo se detiene en cada nivel durante un breve periodo de tiempo, en el cual, los que están en él, pueden comer todo lo que desean. ¿Qué sucede cuando llega a los últimos niveles? 

Una obra sólida y aplastante, bajo una atmósfera claustrofóbica en espacios reducidos y decorados minimalistas. Cuatro paredes oscuras, dos camastros, la escasa iluminación sin saber si es de día o de noche y la plataforma que sube y baja.

El Hoyo es una obra cruel y retorcida como la sociedad que hemos creado. Fría, satírica e inhumana, claro reflejo de la falta de sentimientos y emociones, que se han ido perdiendo en una parte del ser humano, cuando no es a ellos a quienes les afectan los peligros, asimilando la hambruna, el sufrimiento y la muerte, como algo natural. Una obra con tantas lecturas y capas, como alimentos reposan sobre la plataforma día a día.

Esa crítica social, política e incluso religiosa, resulta impactante, no dejando títere con cabeza. El reparto de la riqueza mundial, la supervivencia, las críticas a la administración, a las clases sociales, a la violencia por la violencia o el propio sacrificio; serán algunas de las cuestiones expuestas en la gran mesa.  Una obra original, inteligente y provocadora. Original en el contexto en que está presentada, pues si bien nos puede traer recuerdos de otros filmes como “Swa” 2004 de James Wan o “Cube” 1997 de Vicenzo Natali, dista mucho de ellas. Inteligente en sus conversaciones e incisivas frases y provocadora, con el objetivo de  despertar conciencias.

Una obra no exenta de terror, un terror psicológico que va calando minuto a minuto en el espectador y un terror físico, ante las amputaciones, el canibalismo, las muertes y ese gore, bien medido. Un filme no solo reflexivo hacia el espectador, sino también hacia los personajes, ante la necesidad y el deseo de salir del hoyo con vida. Pues saben que un mes pueden estar arriba, disfrutando de la opulencia y otro abajo, muriéndose de hambre. ¿Sabrías vivir en ambos mundos? 

En palabras del director, durante la breve conversación que mantuve con él y  comentarle algo así como “Te habrás quedado tranquilo tras dirigir esta película” con un esbozo de sonrisa, me contestó “He expulsado toda la mierda que llevaba dentro” y en realidad, esa mierda de la que él habla, es en lo que hemos convertido nuestra sociedad, por consentir a los de arriba y el lamentable comportamiento hacia nuestro iguales.

Profesionales del medio en el festival de Toronto, como me hizo saber Carlos Juárez, uno de los productor del filme, estaban sorprendidos por la puesta en escena de “El Hoyo”, preguntando cómo lo habían hecho,  y es que sin duda, el espectador disfrutará de momentos sorprendentes, no solo de realización, sino de la composición de los espacios, los efectos visuales,  la iluminación,  la espectacular fotografía de Jon D. Domínguez y una banda sonora que te penetra hasta la médula, compuesta por Aránzazu Calleja.

Y si todo lo mencionado ya resulta importante, desde la dirección a la producción, los pilares, una vez más, son las interpretaciones. Interesante elenco actoral, comenzando por un magnífico Ivan Masagué, al que acompañamos por ese infierno que él ha decidido vivir para disfrutar  de un título homologado. Una inquietante Antonia San Juan, cuyo personaje se me quedó corto. Zorion Egileor, encarnando a un demente sádico, recordándome a Hannibal Lecter, odiado y amado por igual y Emilio Baule, en una correctísima interpretación y lo dejo aquí, para no desvelar nada más.

  • Mi nota es: 9
  • ESTRENO en ESPAÑA: 8 de Noviembre. YA DISPONIBLE EN NETFLIX
  • REPARTO: Ivan Massagué, Antonia San Juan, Zorion Egileor, Algis Arlauskas, Alexandra Masangkay, Eric Goode, Emilio Buale, Miriam Martín  y Óscar Oliver. 
  • PRODUCTORA: Bosque Films// Consejería de Cultura del Gobierno Vasco// ETB// TVE// Zentropa Spain // Eusko Jaurlaritza// Instituto de Crédito Oficial// ICAA. 
  • DISTRIBUIDORA en ESPAÑA: Festival Films.

sobre el director

Galdes Gaztelu-Urrutia, es director y productor de cine y publicidad, está Diplomado en Gestión de Empresas con la especialidad en Comercio Internacional. Es miembro de la productora Basque Films. Ha colaborado como Line Producer en “Pos Eso” 2014 de Samuel Ortí Martí y “Dos rivales casi iguales” 2007 de Miguel Ángel Calvo Buttine. Co-productor del cortometraje “She`s Lost Control” 2010 de Haritz Zubillaga. Productor ejecutivo del corto “Choque” 2005 de Nacho Vigalondo o “las horas muertas” 2007 de Haritz Zubillaga. Ha realizado comerciales para televisión y ya como director comenzó con el corto “913” 2004,  “La casa del Lago” 2011 y “El ataúd de cristal” 2016, saltando al largometraje con “El Hoyo”; un filme que ha causado gran sorpresa en festivales. En el último festival de Sitges se alzó con los premios a mejor película, efectos especiales, mejor director revelación y el gran premio del público, así como el premio del público Midhight Madness en el Festival Internacional de Cine de Toronto.

Tuve el placer de ver su cortometraje “El ataúd de cristal” en el Festival Internacional de Cine Fantástico de Madrid, Nocturna Madrid y me sorprendió positivamente, ahora nos llega su ópera prima en el largometraje y desde luego, no podía entrar con mejor pie en el cine fantástico y de terror.

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